Manifestantes demuestran apoyo a secuestrados en Ayotzinapa

Jose Soto, Staff Reporter

Aproximadamente 80 personas participaron en la manifestación Todos Somos Ayotzinapa que tuvo lugar hoy jueves 20 de noviembre del 2014. La protesta inicio a las afueras del edificio de la Unión de la Universidad de Texas en El Paso y después finalizo con una danza ancestral en frente de edificio del Consulado General de México en la calle San Antonio del centro de la cuidad. La demostración recorrió más de dos milas.

El reciente secuestro de 43 estudiantes mexicanos de un colegio en Iguala, México, ha sido el detonante para protestas, demostraciones y críticas, no solo en El Paso, sino en todo México y el mundo.

Los estudiantes habían viajado a Ayotzinapa para vocear su desacuerdo contra lo que ellos creían ser prácticas injustas de contratación y financiamiento por el gobierno mexicano. Fueron recibidos por la policía local y lo que sucedió después sigue siendo un misterio. Los 43 estudiantes están desaparecidos.

“El pueblo callado jamás será escuchado”, gritaban los manifestantes.

Entre ellos Rosemary Martinez, estudiante de estudios multidisciplinarios en la universidad.

“Esto no solo afecta a la gente de México, sino también a la gente de este lado del bordo”, dijo Martinez. “No hay que apoyar una inigualdad con la educación. La división entre los estudiantes de México y los de aquí solo es por falta de información y la confusión con el agenda de diferentes partidos políticos. Si realmente les importara a los políticos y grupos de la cuidad lo que pasa en México, tendríamos menos indiferencia y más esperanza entre los estudiantes de esta universidad”.

Los participantes exigieron información sobre los estudiantes secuestrados, justicia merecida para toda la república mexicana y también pedían la renuncia del actual presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.

“Fuera Peña Nieto del estado!” gritaban los participantes.

Durante la marcha, el grupo se detuvo frente al edificio donde se localiza la oficina del congresista estadunidense Beto O’Rourke, D-El Paso. Ahí, los activistas hicieron saber su posición en contra de algunos asuntos políticos como la iniciativa Mérida, un plan que lleva acabo los Estados Unidos para establecer financiamiento en México para combatir el narcotráfico.

“Aquí nos paramos para demostrarle a nuestro congresista que no estamos de acuerdo con algunas de sus posturas políticas”, dijo Selfa Chew, profesora visitante de historia en UTEP. “No estamos de acuerdo con la iniciativa Mérida, que el gobierno mexicano utiliza para fundar a el narcotráfico. Tenemos que hacer que nuestros políticos de este lado del bordo se den cuenta de lo que su dinero está provocando. La superficie de todo esto es la violencia y el narcotráfico que ha deshecho a México”.

Sharon Murillo, estudiante de filosofía a nivel maestría, opina lo mismo.

“Simplemente porque no vemos el problema de este lado de la frontera, no significa que podamos ser indiferentes”, dijo Murillo. “Eso no nos permite tener pena. Cuando el equipo de futbol cumple goles, entonces si somos orgullosos. Hay que ser orgullosos de nuestra nacionalidad y cultura igual con asuntos como estos”.

Murillo dijo que la demostración es para demostrar solidaridad entre los estudiantes de ambos lados de la frontera con los estudiantes secuestrados.

“Nosotros somos parte del problema si seguimos desinteresados. Tenemos que movilizarnos y crear un sentido de esperanza hacia la justicia y el México que todos deseamos”, dijo Murillo.

Cemelli de Aztlán, profesor en el colegio de artes liberales, dice que UTEP es una de las universidades en el país que atrae a más mexicanos.

“Tenemos el porcentaje de estudiantes hispanos y mexicanos más alto del país. No tener una voz hacia el asunto es absurdo”, dijo Aztlán. “Quizá exista una falta de una voz organizada, pero realmente, a la gente si les importa. Quizá igual también exista factores que sirven para disminuir el mensaje, pero todos se han reunido recientemente para darle voz a la injusticia con estos secuestrados”.

Chew dice que no solo han sido estos 43 estudiantes, sino 100,000 o más víctimas.

“México es una tumba masiva. Yo estoy sumamente dolida e indignada por lo que ha pasado y sigue pasando en México. Aquí, los estudiantes están protegidos y quizá hay algunos estudiantes Mexicanos que se protegen del crimen con venirse a vivir aquí”, dice Chew. “¿Pero qué pasa con los que no pueden protegerse contra su propio país? Eso es intolerable. El mismo gobierno está despreciando a su pueblo y tenemos que unirnos como hermanos mexicanos para darle alto a esto”.

Chew también dijo que con la reciente legalización de mariguana en varios estados americanos no cambiara la situación en México.

“No estoy diciendo que estoy contra la legalización, pero tambien podría resultar en la explotación de trabajadores en la producción de la mariguan”, dijo Chew. “Igual y tenemos que seguir pidiéndoles justicia a los responsables de todos los crímenes relacionados con el narcotráfico aunque se legalice”.

Contando del uno al 43, los manifestantes siguieron con gritos y puños alzados demandando justicia al gobierno mexicano y pidiendo que los estudiantes de ambos países no dejen de defender sus derechos humanos.

“No dejemos que esto solo sea el problema de México”, dijo Murillo. “Hay que saber cuándo todos tenemos que mantenernos en solidaridad. El propósito (de esta manifestación) es de eso, de que el gobierno y el mundo sepan que estamos juntos en esto”.

 

Jose Soto puede ser contactado en [email protected]